Es una técnica tradicional china en la que, usando una herramienta de jade, se masajea con movimientos específicos el cuello y el rostro previamente hidratados con un aceite facial.
Hace años que tengo dos potes de arcilla que traje de San Pedro de Atacama. Una es blanca y la otra marrón. Recuerdo que ambas eran llamadas arcilla de Caolín o Kaolín. No lo sé. Solo se que esta arcilla es lo mejor que tengo para cuidar y limpiar en profundidad mi piel.